Tierras, territorios y gobernanza pueblos indígenas-Escenarios, coyunturas y regulación-Bolivia

Tierras, territorios y gobernanza de los pueblos indígenas en los países andinos. Escenarios, coyunturas y regulación en Bolivia

INTRODUCCIÓN

El problema de la tierra ha definido la agenda política nacional boliviana desde tiempos coloniales de manera persistente, ubicando a los diferentes actores en posiciones antagónicas pero con muy desiguales prerrogativas en virtud de una marcada asimetría en la distribución del poder político entre las diferentes clases sociales.

El actual proceso de concentración y extranjerización de la tierra y los recursos, que hoy caracteriza a muchos países americanos, ha constituido una pauta habitual en Bolivia durante toda su existencia republicana. Sin embargo, a partir de la revolución nacional de 1952 el campesinado boliviano, de raíz mayoritariamente indígena, asume un rol reivindicativo y fuerza una reforma agraria, a través de la Ley 3464 (1953), que pretende revertir la situación de manera definitiva y que, de hecho y pese a sus contradicciones, tuvo efectos realmente decisivos.

Siendo el resultado de una lucha entre pobres y ricos, los principios filosóficos que orientaban la reforma eran los de la lucha de clases y muy especialmente la reivindicación del único bien jurídico que, a juicio de sus mentores, podría legitimar la propiedad de la tierra: el trabajo, la productividad de la tierra. Ese principio y el propósito de generar una nueva clase media de agricultores cuya producción orientada hacia el mercado pudiera elevar su condición social fueron el eje ideológico de la propuesta. En ese contexto importaba liberar las fuerzas productivas y reorientar la propiedad colectiva hacia la propiedad individual y la reconversión de las comunidades en empresas modernas a través de la constitución de cooperativas.

Con la revolución se inició asimismo un proceso de redefinición de identidades decantándose por la identidad campesina, tanto como expresión de la clase social que encabezaba el proceso como en referencia a la condición de productores agrarios que se pretendía instaurar en el ámbito rural. Los sindicatos fueron la expresión organizativa que canalizaba de manera natural este proyecto social.